Al momento de ser realista, nunca me consideré una especialista. Y sin embargo en mí cambió, se exactamente como sucedió. Mi corazón palpitaba, cada vez que ese hombre se me acercaba. Y con el tiempo me empezó a gustar, debo decir que no fue tan mal. Como de repente, todo es ordenado. Desde que ha llegado, mi vida cambió. Ya no soy la misma que tu conociste, entonces ahora estoy mucho mejor. Porque me di cuenta
que tuvo sentido, haber recorrido lo que recorrí. Si al final de cuentas, él era mi recompensa, que suerte que nunca me fui. Yo nunca fui muy afortunada, mis anteriores novios no me cuidaban. Me maltrataban y me hacían llorar. Y nadie me venia a consolar. Ahora estoy como loca, pensando que voy a comerle la boca. Quiero besarlo hasta sentir dolor, y someterlo a nuestro hermoso amor. Que suerte que nunca me fui.
No hay comentarios:
Publicar un comentario