Tengo risas, tengo llantos, tengo un termostato que me enciende cuando estás
y me apaga si te vas para no morir de la nostalgia. Adiós melancolía, gracias
por la compañia. Pero aquí ya no hay mas sitios para usted. Adiós melancolía,
le agradezco la poesía. Que entre versos hoy me deja confesarle a esta hombre
que me saqué la lotería cuando lo vi.
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