Hoy no hay metáforas te voy a ser sincero,
las cosas no me están saliendo como quiero,
es una tarde en la que siento que una fiesta
sería dormir treinta y cinco años la siesta.
De vez en cuando caigo en estos agujeros,
pide licencia el humor que siempre tengo,
soy mil de azúcar para una sola de sal,
tengo derecho yo a sentirme un día mal.
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