Se lastima pensando, que de eso ya se escapó,que nunca va a volver,
que todo fue un error
y añorando evadirse, coloca su destrucción
sobre una mesa crue
que esboza rendición.
Un amigo, no amigo, vive cerca
y la tienta, sabiendo, que no hay corazón.
Una hoja, le sirve de cometa
y se va destrozando, las nubes y el sol.
Si hoy la vieras, rozando un atisbo de lucidez
habría que festejar
o arrancarle la piel
Caminar por la cuerda de todo, le sienta bien
no quiere despertar
y así se va a romper.
Su camino está lleno, de sus piedras,
cada vez cuesta más, apartarlas de ahí.
Una risa se cuela, por dónde nunca pensó
y se promete dar
lo que nunca se dio.
Aunque sigue volando despacio, va a ser mejor
poder aterrizar
sin perder el control.
Ella lleva en su costal, todo lo que no vivió
la certeza, de lo más tibio que soñó.
Y se acerca hasta sentir, que todo lo puede hacer
aunque eso signifique
volver a nacer.
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